Cuando la respuesta de la aseguradora no cuadra con lo que esperaba
Un siniestro de tráfico, una cobertura rechazada o un gasto médico que debía reembolsarse: en los tres casos, la clave suele estar en comparar lo ocurrido con lo que dice la póliza.
Accidente de tráfico
Una colisión con daños materiales, incluso sin heridos, activa el seguro del vehículo responsable. Sin embargo, la cuantía cubierta y los plazos de tramitación dependen de la modalidad contratada y de cómo se haya rellenado el parte amistoso.
Le pediremos, entre otras cosas, la fecha aproximada del siniestro, si dispone del parte firmado por ambas partes y si ya recibió alguna respuesta de la aseguradora contraria.
- Parte amistoso de accidente firmado
- Fotografías del lugar y los vehículos
- Informe policial, si se elaboró
- Presupuesto o informe del taller
Cobertura denegada o franquicia discutida
A veces la aseguradora contesta que el siniestro no está cubierto, o aplica una franquicia mayor de la que usted recuerda haber firmado. Antes de aceptar esa respuesta, tiene sentido comparar el motivo alegado con las condiciones generales y particulares de la póliza.
Si conserva la comunicación escrita de la denegación, el proceso de comprobación resulta más rápido de ordenar.
- Condiciones generales y particulares
- Carta, correo o mensaje de denegación
- Recibo del último pago de la prima
Gastos médicos o dentales reembolsables
Los seguros de salud, dentales o de viaje suelen reembolsar consultas, pruebas o tratamientos concretos siempre que se soliciten dentro de plazo y con la documentación clínica adecuada. Un rechazo puntual no siempre significa que el gasto no estuviera cubierto.
- Factura desglosada del tratamiento
- Informe o justificante clínico
- Condiciones del seguro de salud o viaje